Llorar sin parar
Es mejor que reir por aparentar.
En la soledad todo es más sincero
no se necesita opiniones para empezar de cero.
Saber lo que se quiere y necesita
es lo que más el llanto evita.
El silencio puede ayudar más que un amigo,
que algunas veces puede convertirse en enemigo.
La oscuridad puede dar mejores soluciones
que un par de vagas opiniones.
La clave es saber escucharse
y dejar de engañar y tratar de engañarse.
Bendita Soledad!
Sólo a ella le puedo mostrar mi verdad…